Valencia es una ciudad que se ha convertido en todo un referente a nivel mundial por sus construcciones de estilo modernista y su afán por afrontar el futuro con protagonismo internacional. Así lo demuestran eventos como la America’s Cup de vela o el próximo Gran Premio Urbano de Fórmula 1, que han transformado el carácter de la metrópolis adaptándola a los nuevos tiempos, mirando al mar y al futuro con soltura y desparpajo. El objetivo de esta ruta es que conozca la nueva vertiente de una Valencia dinámica y que se acerque a descubrir la apuesta de la ciudad por dar la bienvenida al siglo XXI.
Nuestra ruta comienza ahora en la Ciudad de las Artes y de las Ciencias, complejo cultural de carácter modernista con el inconfundible sello del arquitecto valenciano más internacional, Santiago Calatrava, junto a Manuel Candela, y que se halla ubicado en el extremo oriental del antiguo cauce del río Turia. Este conjunto arquitectónico consta de diferentes edificios de estilo particular e integrado en una atmósfera común, estando todavía en fase de desarrollo puesto que aún habrá diferentes espacios que están pendientes de ejecución.
El primero de los edificios por ser el más antiguo data de 1998 y es el Hemisfèric, una sala de proyecciones de cine IMAX, planetario y láser. Este edificio, con forma de ojo, está rodeado de un espacio modernista con piscinas al aire libre que dotan de una inigualable luz y pureza a todo el espacio.
Junto a él se halla el Museo de las Ciencias Príncipe Felipe, un museo de aspecto similar al de un esqueleto de dinosaurio, y que en su interior alberga una exposición permanente interactiva sobre ciencia, así como diferentes salas de uso multidisciplinar. Un gran péndulo de Foucault de 30 metros de longitud da la bienvenida al visitante a este edificio, sede desde el año 2000 de la Campus Party, la mayor congregación de Europa de usuarios conectados a Internet.
El jardín del Umbracle cubierto por arcos y en cuyo interior se cultivan especies autóctonas de la Comunidad Valenciana, sirve al turista de espacio de observación de todo el complejo, donde destaca sobremanera el Oceanogràfic, parque acuario más grande del viejo continente donde centenares de especies marinas comparten 42 millones de litros de agua.
El último de los edificios inaugurados es el Palacio de las Artes Reina Sofía, un abrumador edificio al otro lado del puente de Monteolivete con una temporada de ópera de primer nivel, incluso con orquesta propia. Cuenta con cinco salas y está dedicado al arte escénico.
Como remate a este impresionante recinto, se planea la construcción de tres torres de edificios, Alicante, Valencia y Castellón (las tres provincias de la región valenciana), que serán, con una media de 300 metros de altura cada una, los rascacielos más elevados de España.
Más centrado pero igualmente en el antiguo cauce del río Turia, el Palau de la Música es otro ejemplo del salto a la modernidad de Valencia. Escenario de interpretaciones musicales orquestales, este edificio vanguardista se halla ubicado en un espacio privilegiado del cauce, rodeado de fuentes y zonas verdes.
Una vez descubierta la vertiente más moderna del cauce del Turia, que le puede llevar desde un largo paseo hasta un día o dos de recorrido más detallado, le planteamos la visita ahora de las instalaciones portuarias. Renovado y ampliado hasta el extremo por la reciente edición en 2007 de la 32 America’s Cup de vela, la competición velera de mayor tradición mundial que repetirá sede en la próxima celebración, el importante puerto comercial, Valenciaport (el de más transacciones de España), comparte protagonismo con la Valencia Superyacht Marina, la Marina Real Juan Carlos I y el Port America's Cup. Esta última ha sido la causante de una amplia reforma que han dejado al turista y autóctono la oportunidad de pasear ampliamente por el recinto portuario, donde se albergan en la actualidad bares y pubs, incluso edificios, como el Veles e Vents, verdadero exponente de la competición velera, de carácter moderno e innovador.
Muestra del impulso de la ciudad por convertirse en escenario de grandes eventos de todo tipo, el Palacio de Congresos, situado en la Avenida de las Cortes Valencianas y obra de Sir Norman Foster, se postula como uno de los edificios más emblemáticos por su carácter contemporáneo y funcionalidad. Una función dirigida al mundo profesional que halla su apoyo en la Feria de Valencia, a cinco escasos minutos por la salida hacia la carretera de Ademuz, y que es el mayor recinto ferial de España, con ocho pabellones independientes y que acoge casi un centenar de ferias y congresos al año.